sábado, 25 de febrero de 2012

Da igual como lo llames, lo importante no es el nombre.

Y qué mas dan las etiquetas
si cada día perdemos la cabeza.
Y qué importan los problemas
si los ahogamos en cerveza.
Y qué tendrán que ver lo sueños
con canciones de rarezas.
Y qué más dan las noches
si te invade la tristeza.
Y qué más dan los nombres,
si te tengo aquí cerca.

jueves, 23 de febrero de 2012

Realidades como puños.

Necesitamos más de lo que pensamos y pensamos demasiado lo que necesitamos.
La convivencia es un estado de ánimo. Unos luchan por sobrevivir y otros nada tienen que decir. La vida se mueve por sonrisas, se para con caricias y se pierde si la desperdicias.
Las personas cambian y las esperanzas o crecen o se marchitan. Nuestras lenguas están compuestas de 16 músculos individuales pero nadie sabe cuáles son los que se mueven con un beso. Aceptarlo, nunca llegaremos a ser independientes, la independencia es como la perfección, inalcanzable. Dependemos de quien nos importa, dependemos del tiempo y de las circunstancias, de caricias y de sentimientos, de momentos. No le des importancia a quien no la tiene, y no se la quites a quien te la da. No tengamos vínculos con quien no quiera estar vinculado con nosotros.  El ser humano es egoísta por naturaleza. Desde la infancia te inculcan que debes confiar en los demás, ser amable, servicial y compartir tus bienes y sentimientos con el resto de los seres del planeta. Es curioso porque al pobre incauto que aprende bien esta lección, ya en la vida pre-adolescente le tachan de ingenuo. A los ojos de infantes es maravillosa la imagen de que todo el mundo quiere hacerte feliz, pero la realidad es que el ser humano puede ser capaz de hacer todo lo posible por sacarte hasta el último atisbo y quedárselo para sí.
Todo el mundo sabe cuántos litros de cerveza se bebe el fin de semana, pero poca gente sabe que nuestro corazón bombea 4 litros y medio de sangre por minuto
Los amores de verano son los que más intensamente se viven pero los que menos sentido tienen. Las cosas sin-sentido suelen ser las que se quedan marcadas en tu bitácora personal. En cuanto a amores, las experiencias más largas dejan huella, pero también herida.
La rutina y la monotonía apestan, una vez un erizo me dejó por miedo a caer en la rutina, la nostalgia a veces gusta, desahoga. A veces nos comportamos como imbéciles, somos extremistas y juzgamos antes de tiempo. Nos da miedo la novedad y los lunes siempre son el peor día de la semana.
Los problemas no existen, todo está en tu cabeza, en tus pensamientos. No siempre es bueno utilizar el corazón, al fin y al cabo la función de almacenar instantes y sentimientos está en tu cerebro. Ser frío no significa no ser sensible. Personas como témpanos pueden derrumbarse ante injusticias, llorar cuando su chico no las mira o emocionarse con una canción de Rosana.
Nos empeñamos en aferrarnos al pasado y no nos damos cuenta de que todo el que lo hace muere un poco cada día que pasa. Somos complejos y contradictorios en el 80% de nuestra composición. Siempre queremos lo que no tenemos y todo lo que nos interesa es porque está prohibido. Sufrimos de incomprensión aproximadamente tres veces al día. Todas queremos adelgazar. Perdemos 150 calorías cada vez que hacemos el amor, y ninguna cuando hacemos la guerra ¿Qué le está pasando al mundo entonces? Las personas grandes nos hacen pequeños y las pequeñas nos hacen grandes. Pestañeamos una media de 1000 veces por hora.
Dicen que estamos locos, y tienen toda la razón del mundo.



martes, 21 de febrero de 2012

Memorias.

Nudos en tensión en una garganta muda. 
Trenes que vienen y se van.
Firmamentos que no llegan.
Esperanzas que se pierden en sus ojos
e ilusiones que se esfuman con el viento.
Soledades (autoconocimientos) que se acompañan
y gritos que se callan.
Mundos que se juntan y más tarde se separan.
Labios que hoy se besan mañana se echarán de menos.
Pasiones que se mezclan con discusiones que las matan.
Detalles de la vida que dan otro punto de vista.
Corazones arrancados y otros destrozados.
Sentimientos que se confunden
Miedos que se agudizan y personas que se olvidan.
Tiempos de batalla que te agarran
y frio en cada una de tus células.
Respiración entrecortada.
Silencios incapaces de expresar lo que se necesita
dejando todo en manos de la música.
Planes que se esfuman en un pestañeo
y cartas que se rompen una vez escritas.
Errores que se arreglan pero frases que permanecen.
Palabras peligrosas sin sentido en bocas sin sabor
que nos toman delantera y dicen más de lo que deben.
Y detrás de las máscaras y los mitos
el alma, que está sola.
Tu cuerpo troceado y tu mente despierta,
siempre alerta.
Sombra de aquella que alguna vez fui,
no un fantasma, aunque a veces me hagan sentir como tal.
Perfecciones que siempre conducen a desilusiones.

Hace tiempo que nada importa,
quiero nada porque todo no es suficiente.



lunes, 6 de febrero de 2012

Lo único que envejece es la amargura.

Anoche me colé en tu cabeza,
prometiendo no perder la mía
por esas cosas que nos da la certeza.
Decidí olvidar lo que había visto,
no soy amiga de la tristeza:
¿que algo malo viene?
piensa si es peor lo que tienes.
No busques sonrisas,
créalas tu misma.
Es ley de vida.
Uno nunca recibe lo que da.
Cada uno tiene lo que vive,
cada uno saborea lo que escribe,
o escribe sobre lo que saborea.
Hay dos caminos
el de envejecer o el de crecer.
Me quedo con el segundo.
Lo de envejecer no se lleva;
es vivir, lo que nos queda.