Necesitamos más de lo que pensamos y pensamos demasiado lo que necesitamos.
La convivencia es un estado de ánimo. Unos luchan por sobrevivir y otros nada tienen que decir. La vida se mueve por sonrisas, se para con caricias y se pierde si la desperdicias.
Las personas cambian y las esperanzas o crecen o se marchitan. Nuestras lenguas están compuestas de 16 músculos individuales pero nadie sabe cuáles son los que se mueven con un beso. Aceptarlo, nunca llegaremos a ser independientes, la independencia es como la perfección, inalcanzable. Dependemos de quien nos importa, dependemos del tiempo y de las circunstancias, de caricias y de sentimientos, de momentos. No le des importancia a quien no la tiene, y no se la quites a quien te la da. No tengamos vínculos con quien no quiera estar vinculado con nosotros. El ser humano es egoísta por naturaleza. Desde la infancia te inculcan que debes confiar en los demás, ser amable, servicial y compartir tus bienes y sentimientos con el resto de los seres del planeta. Es curioso porque al pobre incauto que aprende bien esta lección, ya en la vida pre-adolescente le tachan de ingenuo. A los ojos de infantes es maravillosa la imagen de que todo el mundo quiere hacerte feliz, pero la realidad es que el ser humano puede ser capaz de hacer todo lo posible por sacarte hasta el último atisbo y quedárselo para sí.
Todo el mundo sabe cuántos litros de cerveza se bebe el fin de semana, pero poca gente sabe que nuestro corazón bombea 4 litros y medio de sangre por minuto
Los amores de verano son los que más intensamente se viven pero los que menos sentido tienen. Las cosas sin-sentido suelen ser las que se quedan marcadas en tu bitácora personal. En cuanto a amores, las experiencias más largas dejan huella, pero también herida.
La rutina y la monotonía apestan, una vez un erizo me dejó por miedo a caer en la rutina, la nostalgia a veces gusta, desahoga. A veces nos comportamos como imbéciles, somos extremistas y juzgamos antes de tiempo. Nos da miedo la novedad y los lunes siempre son el peor día de la semana.
Los problemas no existen, todo está en tu cabeza, en tus pensamientos. No siempre es bueno utilizar el corazón, al fin y al cabo la función de almacenar instantes y sentimientos está en tu cerebro. Ser frío no significa no ser sensible. Personas como témpanos pueden derrumbarse ante injusticias, llorar cuando su chico no las mira o emocionarse con una canción de Rosana.
Nos empeñamos en aferrarnos al pasado y no nos damos cuenta de que todo el que lo hace muere un poco cada día que pasa. Somos complejos y contradictorios en el 80% de nuestra composición. Siempre queremos lo que no tenemos y todo lo que nos interesa es porque está prohibido. Sufrimos de incomprensión aproximadamente tres veces al día. Todas queremos adelgazar. Perdemos 150 calorías cada vez que hacemos el amor, y ninguna cuando hacemos la guerra ¿Qué le está pasando al mundo entonces? Las personas grandes nos hacen pequeños y las pequeñas nos hacen grandes. Pestañeamos una media de 1000 veces por hora.
Dicen que estamos locos, y tienen toda la razón del mundo.