El querer es una gran catástrofe: es el saber que te vas a estampar contra una pared, y que cuando estés frente a ella vas a acelerar a pesar de todo lo demás, es correr acompañada de tu propio desastre mental con una amplia sonrisa en los labios, es estar expectante la curiosidad del momento en el que todo se va a la mierda. Querer es esa decepción en parte programada, esa gran desgracia tan previsible que deseamos repetir una y otra vez.
¿Sigues teniendo ganas?

No hay comentarios:
Publicar un comentario