lunes, 26 de diciembre de 2011

Parada de pensamiento

Hay que estar siempre en primera línea, para no perderte ni un segundo de vida y estar preparado para la siguiente bala. Conservemos la mente fría y ataquemos, ¡no dejemos avanzar a los que nos llevan ventaja! Soy partidaria de no abandonar nunca el campo de batalla, aun siendo nosotros los últimos participantes, porque la propia mente es nuestro campo de batalla. Que las cosas nunca son tan malas como las imaginamos, y que todo el sufrimiento inútil depende de nuestras mentes perturbadas. No nos acostumbremos al dolor, solo sintámonos indiferentes cuando llegue. Porque no hay un desprecio peor que la indiferencia. Fomentemos la parada de pensamiento. Movamos masas. Encontremos lugares en los que no nos martiricemos con historias del pasado. La intensidad del dolor depende de nosotros mismos. Dejémonos de tonterías, malas caras, amistades de una noche y falsas sonrisas. Tenemos que asumirlo. Somos capaces de todo. Todo con un mismo fin, el fin de sentirse ganador, a pesar de que disparándonos por fuera, nos destruyan por dentro.



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